Potencias

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Información sobre Potencias

La potencia de manillar es un componente del puesto de conducción. La longitud y la angulación de la potencia nos marcará la posición y la maniobrabilidad sobre la que iremos en la bicicleta. Unas medidas generales pueden ser 90 a 110 mm de longitud y  0º-5º de angulación.  En bicicletas de carretera se suelen usar potencias con poco ángulo, más largas y estrechas; y en ciclismo de montaña algo más cortas y robustas.  Si somos personas flexibles, deberemos  llevar una potencia un tanto más larga que las personas que no lo son.

La longitud puede oscilar desde 50 a 130mm. A mayor longitud la postura será más inclinada, más aerodinámica, ideal para pedalear por carretera, el ciclista notará más control en escañadas.  Por otra parte, forzará más el cuello y los hombros ya que el peso se carga más en la rueda delantera. Colocando los espaciadores de dirección, de 5 ó 10 mm, por encima o por debajo de la potencia se consigue que el manillar quede más alto o más bajo.

La longitud de la potencia determina la distancia entre el manillar y el sillín, y esto afecta mucho a la hora de evitar molestias o lesiones. La distancia vertical entre la parte superior del sillín y la correspondiente de la potencia o del manillar debería ser entre 5-8 cm, aunque cada ciclista lo ajustará a su propia realidad que le puede condicionar como el nivel de entrenamiento, la fuerza abdominal y la baja flexibilidad. Si el manillar está demasiado bajo, aparecerán dolores de cuello y espalda, además de adormecimiento de las manos. Para medir la diferencia existente entre la altura del sillín y la del manillar podemos, o bien medir ambos con el metro hasta el suelo y hallar la diferencia, o bien usar un cordel y un nivel de albañil y medirlo directamente, siendo  más preciso este segundo método. Las potencias con dirección de rosca se pueden elevar fácilmente, en los modelos ahead hay que recurrir a colocar anillos separadores, pero esta operación ha de realizarse antes de cortar el tubo de la horquilla.  Por otra parte, las muñecas deben colocarse adecuadamente sobre los puños para evitar molestias en los brazos y encogimiento de los hombros;  también la parte posterior del cuello puede sufrir tensión. La bicicleta debe estar ajustada al cuerpo del ciclista para aportarle comodidad y aprovechar al máximo el rendimiento en cada pedaleo. Se trata de poner la bicicleta a la medida del ciclista  con criterios ergonómicos.

Si la potencia es larga habrá demasiada distancia entre el manillar y el sillín, y el ciclista sufrirá sobrecarga en toda la espalda, además de fatiga en las muñecas y molestias en piernas y hombros. Si la potencia es corta, poca distancia entre el manillar y el sillín, habrá poca biomecánica en la pedalada y escasa potencia.

Se puede calcular la longitud correcta para cada caso en particular colocando el codo del ciclista en la punta del sillín y extendiendo el antebrazo hacia el manillar hasta tocarlo con los dedos. Si  faltaran de uno a tres centímetros para llegar al manillar el ciclista se sentirá bien posicionado encima de la bicicleta, pero si le faltan más centímetros para llegar la potencia quedaría larga; por el contrario, si los dedos pasan por encima del manillar, quedaría corta. Según el tipo de ciclismo que se practique, la potencia hace que cambie mucho el comportamiento de la bicicleta. En el caso de la bicicleta de carretera, se puede ver la longitud de la potencia y la altura del manillar poniendo las manos en el hueco del manillar; entonces se  mueve la pelvis hacia la parte de atrás del sillín con los codos flexionados, y los antebrazos tienen que quedar casi horizontales. Si quedan los brazos demasiado doblados, la potencia es demasiado corta y el manillar está demasiado alto. Además, si se nota rigidez en las cervicales hay que cambiar la distancia entre la altura del sillín y la altura del manillar, para que sea de unos 5 cm. Para las bicicletas urbanas  una potencia alta resulta mucho más cómoda ya que el cuerpo va más erguido y la conducción es más placentera.

La mayor o menor inclinación del torso debe ajustarse al uso de la bicicleta, sin olvidar conseguir la posición más cómoda. Una postura erguida, por ejemplo en un desplazamiento urbano, prioriza la comodidad en el pedaleo y la máxima visibilidad del entorno. La mayor inclinación sobre el manillar, de más de 90º, consigue una mínima resistencia aerodinámica pero obliga a los hombros, brazos y manos a soportar todo el peso de los músculos de la espalda. En esta posición, la presión del torso sobre el sillín también está más castigada. El ángulo de la parte superior del brazo respecto al torso se establece principalmente mediante el ajuste de la longitud y el ángulo de la potencia del manillar y la forma del manillar.

Una mayor angulación elevada ocasiona que la postura corporal sea más erguida y con ello menos aerodinámica, mayor comodidad;  hay más peso en la rueda trasera, lo que permite frenar y controlar mejor en las bajadas. Cuanto menor sea el ángulo de la potencia, la postura será más aerodinámica pero se tendrá menos control de la bicicleta.

Con respecto al material con el cual están fabricadas lo más frecuente es encontrarlas en aluminio o de carbono. El peso de una potencia puede oscilar entre 100 y 190 gr, siendo más ligeras las fabricadas en carbono. Las de aluminio buscan un equilibrio entre resistencia, robustez y peso.  

Los diámetros de anclaje al manillar más habituales son 31,8 mm. Según la unión al manillar podemos encontrar potencias integradas, potencias de tipo roscado y las no roscadas. 

La potencia integrada, conocida también como Direct Mount, no va insertada sobre la dirección, sino anclada a la propia pletina de la horquilla; se utiliza únicamente en horquillas de doble pletina.  Tienen una longitud estándar de 50mm.

Las potencias con rosca tienen forma de  L  invertida, se insertan al tubo de la horquilla y se ajustan con la rosca.  Se puede ajustar la altura del manillar, al existir un margen en la parte del tubo de la potencia que entra en la horquilla de la dirección. Es la más frecuente en bicicletas urbanas, deportivas económicas y en las bicicletas retro de gama alta. En este tipo de potencia, la medida habitual del tubo de la horquilla es de 1 pulgada (2,54 cm).

Las potencias sin rosca, también denominadas “ahead”,  son las más frecuentes.  Siendo el tubo de la horquilla totalmente liso, sin rosca alguna.  La medida del tubo de la horquilla más común es de 1-1/8 pulgadas (2,86 cm).

Para fijar la potencia con el manillar y con la horquilla es fundamental el par de apriete. El par de apriete para cada tornillo viene determinado por los fabricantes de los componentes para conseguir una correcta sujeción de las piezas que une el tornillo, sin someter el material a una tensión extra.  Se expresa en unidades de fuerza multiplicada por distancia (par), normalmente en N.m (Newton-metro), o también en In-Lbs (pulgadas por libra). Para aplicarlo se usan llaves dinamométricas, que cuentan con un resorte ajustable al par elegido, para que al superar esa fuerza  de apriete el gatillo “salte” y no nos permita superar el valor fijado; se complementa la fijación con pasta de alta fricción.  En las potencias suele venir indicado el par recomendado, tanto en la fijación del manillar como en la de la horquilla. La mayoría de potencias del mercado trabajan con el mismo par, unos 5 N.m. Es importante poner especial atención en la recomendación del fabricante sobre el par de apriete cuando ajustamos especialmente componentes de carbono.